lunes, 25 de mayo de 2009

LO QUE DIOS HACE EN LA AFLICCION


“Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.” Santiago 1:2-3

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Juan 16:33


Aflicción = Adversidad, angustia, calamidad, dolor, miseria, padecimiento, quebrantamiento, sufrimiento y tribulación.

Cuando leemos el texto de Santiago 1:2-3 posiblemente pensemos que es algo masoquista gozarse cuando estamos en la prueba, pero aclaramos que la prueba en sí no genera gozo, lo que produce gozo es el resultado de la prueba, es saber que Dios está trabajando en nosotros.

Ahora bien, debemos analizar, ¿por qué Dios permite que entremos en aflicción?, toda aflicción en nuestra vida tiene un propósito. En la siguiente parte daremos una breve explicación de ocho razones de porqué entramos en la aflicción.

Propósitos para la Aflicción.

1. Probar mi Fe: Dios desea probar la calidad de mi fe.

2do. De Crónicas 32:31 “Aún en el asunto de los enviados por los gobernantes de Babilonia, que los mandaron a él para investigar la maravilla que había acontecido en el país, Dios lo dejó solo (a Ezequías) para probarlo, a fin de saber todo lo que había en su corazón.

Deuteronomio 8:2 "Y te acordarás de todo el camino por donde el SEÑOR tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no Sus mandamientos.”

Debemos hacer un inventario espiritual constante para saber qué tenemos en nuestros corazones. La aflicción no pone sentimientos en nosotros, los revela.

Job 42:5-6 “De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en el polvo y en la ceniza”. Job hace un inventario y este le revela que él no conocía realmente a Dios, no tenía una relación cercana y personal con Dios, sino hasta que fue probado.

¿Qué está dejando ver tu corazón ante la prueba?
2. Humillarnos:

Dios desea convertirnos en humildes o bien mantenernos humildes. Cuanto mayor son nuestras bendiciones, mientras más somos prosperados, tendemos a pensar que se debe a nuestros propios méritos, que tenemos todo eso porque nosotros lo merecemos.

Veamos el ejemplo de Pablo en 2da. a los Corintios 12:7-9 “ Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me enalteciera, me fue dado un aguijón en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Y El me ha dicho: "Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad." Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí”

También vemos en el libro de los Jueces 7:2 “Y el SEÑOR dijo a Gedeón: "El pueblo que está contigo es demasiado numeroso para que Yo entregue a Madián en sus manos; no sea que Israel se vuelva orgulloso, y diga: 'Mi propia fortaleza me ha librado.'

El Señor no quiere que nosotros nos gloriemos de nada, más bien desea que seamos humildes y por eso nos hace pasar por pruebas y aflicciones, para que aprendamos a depender únicamente de Él, que entendamos que aunque tengamos dinero, relaciones, poder, hay cosas que no las podemos resolver por nosotros mismos.

3. Librarnos de la Dependencia y del afecto por las Cosas Materiales:

El dinero, el reconocimiento humano, el éxito profesional, no son malos, pero si desvían nuestra atención de Dios, sí. Nuestra confianza debe estar centrada única y exclusivamente en nuestro Señor.

Juan 6:5 nos dice: “Cuando Jesús alzó los ojos y vio que una gran multitud venía hacia El, dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos pan para que coman éstos?" Pero decía esto para probarlo, porque El sabía lo que iba a hacer”.

El Señor quiere que confiemos en él, muchas veces, como en el caso de Felipe, lo tenemos en frente y conocemos su poder y no le creemos, más bien nos asustamos y buscamos ayuda en otro lugar, sin acordarnos y confiar en que El puede suplir todas nuestras necesidades, aun cuando no sepamos de donde vendrá la ayuda, el siempre tiene la respuesta.


4. Para que tengamos Mayor Conciencia de Nuestra Esperanza Eterna:

Muchas veces estando en la aflicción, deseamos que Cristo ya venga, no queremos seguir sufriendo, prueba tras prueba. Esto nos ayuda a poner los ojos donde está nuestra verdadera patria, donde habita nuestra verdadera familia real.

Apocalipsis 21:4 “El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado.”

Esta esperanza nos hace quitar los ojos de la circunstancia y ponerlos en nuestro Señor y en el anhelo de reunirnos con él en la patria celestial.


5. Revela lo que Realmente Amamos:

Génesis 22:2 “Y dijo: toma ahora a tu hijo, a tu único, Isaac, a quien amas,… y ofrécemelo allí en holocausto”

Abraham duró cien años esperando a Isaac y luego de que lo tuvo Dios le dijo dámelo y el, con dolor en su corazón obedeció a Dios, porque simplemente Abraham amaba a Dios, el sacrificio es una prueba de amor. Abraham con tal de complacer a Dios estuvo dispuesto a entregar a su propio hijo, su único hijo a quien amaba. Por esto Dios lo recompensó, lo bendijo y le prometió hacerlo padre de las naciones.

Cuando pasamos por pruebas ¿dónde ponemos nuestro corazón?


6. Nos Capacitan para Ayudar a Otros en su Sufrimiento:

Cuando pasamos por una prueba, estamos perfectamente capacitados para consolar a otros que se encuentren en la misma situación por la que pasamos.

Tal es el caso de Pedro en Lucas 22:31 “Simón, Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y tú, una vez que hayas regresado, fortalece a tus hermanos."

Una vez la fe de Pedro fue probada, este estaba en plena capacidad para levantar a los hermanos que habían caído.


7. Vienen para Fortalecernos, santificarnos y hacernos útil para Dios.

Juan 15:1-2: “Yo soy la vid verdadera, y mi padre es el labrador. Todo pámpano que en mi no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto”

Dios ve al hijo que está dando fruto y lo poda para que dé más fruto. La poda es el sometimiento a las pruebas para que pueda cortar pecados, actitudes y aspectos de nuestra vida que no nos dejan dar más frutos.

8. Disciplinarnos para que seamos participes de su santidad.

“Además, habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige: hijo mío, no tengas en poco la disciplina del señor, ni te desanimes al ser reprendido por Él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Es para vuestra corrección que sufrís; Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? Hebreos 12:5-7

Cuando estamos en pruebas y aflicciones aprendemos a ser disciplinados en la oración, en la lectura de la palabra y en la asistencia a las actividades de la iglesia, porque mientras estamos sumergidos en nuestra vida sin preocupaciones somos inconstantes, pero cuando pasamos por las prueba, necesitamos estar más cerca de Dios y por esto nos acercamos mucho más y hacemos una disciplina en nuestro diario vivir en relación con las cosas del Señor.


“La prueba nos moldean a la imagen de Cristo y nos acercan a la presencia de Dios, nuestra relación con Dios se vuelve más íntima, más cercana. No debemos esperar estar en pruebas ni en aflicciones para tener una relación personal con nuestro Padre Celestial, tratemos siempre de permanecer en Él y sobre todo, cuando pasemos por las aflicciones, aprendamos a depender de Él y a gozarnos en la esperanza de que luego de las pruebas viene la recompensa”.

Tomado de la predicación del Pastor Héctor Salcedo, Iglesia Bautista Internacional.

martes, 5 de mayo de 2009

Somos el resultado de las decisiones que tomamos



"Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor." Efesios 5:15-17


Esta afirmación golpeó mi mente cuando la escuché, me quedé pensando bastante tiempo. Me surgen muchas preguntas:


  • ¿Podemos cambiar una decisión tomada?

  • ¿No es así que Dios cuida de mi y atiende los asuntos de mi destino?

  • ¿Si oramos y encomendamos a Dios, podemos equivocarnos?

  • ¿Nuestras decisiones pueden alcanzar y afectar el ámbito espiritual en los propósitos de Dios?

  • ¿Permitirá Dios que yo me equivoque?

Con seguridad podemos decir que:


El hecho de que seamos cristianos no nos quita la responsabilidad de nuestras decisiones. “Somos responsables de nuestras decisiones”. Un buen ejercicio es mirarnos (resultado) y luego ver cuáles fueron las decisiones que nos llevaron a ese resultado.


¿Cuando hay que tomar decisiones?


Las decisiones se deben tomar siempre cuando hay una duda en algo y para ello necesitamos un carácter firme. Claro que no es fácil tomar una decisión y por ello necesitamos ser conscientes de la importancia de esto. Las decisiones pueden tener efecto en varios ámbitos de nuestra vida y es por ello que no podemos tampoco ignorar el ámbito que nos rodea. Yo no puedo tomar decisiones en el ámbito de mi familia y no interesarme por resto de los familiares. Debo preguntar, debo participar a otros si esto les afecta ellos, lo mismo en el trabajo y también en el ámbito de la vida espiritual. Todas las decisiones van a afectar nuestra persona y al entorno.


Decisiones en el ámbito espiritual.


Vemos aquí decisiones que tienen efecto en el ámbito espiritual "¿Acaso no está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de la esclava y otro de la libre? El de la esclava nació por decisión humana, pero el de la libre nació en cumplimiento de una promesa. Gálatas 4:22-23 ¿Recuerdan el caso aquí? Sara viendo la demora de la promesa decidió tomar cartas en el asunto y bueno ..."le ayudó" a Dios. Fatal error, hasta el día de hoy.


"Muy de mañana, todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo tomaron la decisión de condenar a muerte a Jesús" Mateo 27:1 Aquí en este caso vemos que fue una decisión que aunque fuera cruel tenía que pasar.


"Pero si a vosotros os parece mal servir al Señor, elegid vosotros mismos a quiénes vais a servir: a los dioses que sirvieron vuestros antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra vosotros ahora habitáis" Josué 24:15 Otro caso en donde los Israelitas debían tomar una decisión de futuro que afectaría su destino espiritual.


"Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa; abiertas las ventanas de su habitación que daban a Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, oraba y daba gracias delante de su Dios como solía hacerlo antes." Daniel 6:10 Bueno aquí vemos como Daniel, toma una decisión que le costaría pero era correcta.


Podemos afirmar que:


- Las decisiones que tomamos traerán su consecuencia inevitable a veces.

- Sobre las decisiones que tomamos, Dios puede sin duda ayudarnos a cambiarlas.


¿Cómo tomar las decisiones correctas? Recomiendo:


1.- Qué nos dice la Biblia

2.- Qué nos dicen nuestros familiares.

3.- Qué nos dicen nuestros Pastores o líderes.

4.- Orar

5.- Tomar la decisión 100% como la palabra de Dios me indique que debo actuar.


¿Que garantizan con esto?


1.- Que habrán actuado correctamente frente a Dios y los hombres.

2.- La bendición de Dios está sobre los que actúan justamente.


Tomado de iglesialatina.org